Croniquillas del verano y otoño sangriento de 1936. Prolongación de las sacas. Ángel Iglesias Ovejero

El Decreto 55 del 1º de noviembre de 1936, que regulaba definitivamente el procedimiento sumarísimo (croniquilla), seguramente sirvió para apuntalar el rumor, fomentado por la propaganda “nacional”, de que Franco había prohibido las sacas (Iglesias 2016b: 307). Pero esto no fue así. No solamente hubo dos sacas carcelarias en Ciudad Rodrigo, una el 25 de noviembre y otra el 16 de diciembre, cuyos afectados han sido perfectamente identificados, además de otra fallida en Espeja el día 17 de noviembre, como se especificará en su momento. En varias de ellas se comprueba la eficacia del mecanismo bien rodado para no dejar rastro, que si en algunos casos anteriores no dio del todo el resultado buscado, en otros la perfidia de los mandos represores y de los ejecutores consiguió que, además de borrase la identidad de las víctimas, solo quedaran de ellas vagos recuerdos en testimonios difíciles de contrastar, así como de los lugares y las fechas de su ejecución a lo largo del verano y otoño sangriento, incluso después del citado Decreto o casi coincidiendo con él. En su mayor parte fueron evocadas de pasada en la croniquilla del pasado 6 de agosto:

 

Verano/otoño de 1936. Asesinatos y enterramientos clandestinos de DECENAS DE DESCONOCIDOS en la finca de Los Carvajales, entre ellos la legendaria “MAESTRA DE ACEBO”.

Fecha indeterminada del verano/otoño de 1936. Según testimonios, en la parte derecha de la carretera a Salamanca, subida la cuesta de Castillejo de Huebra (Muñoz), aparecieron DOS CADÁVERES, que “eran de la parte de Ciudad Rodrigo”.

31 de octubre. Cadáver de una “DESCONOCIDA HEMBRA”, en el término de Peñaparda.

Otoño de 1936, en la época de recogida de la bellota. Testimonios de El Bodón señalan hallazgos de cadáveres de VARIOS DESCONOCIDOS asesinados en el paraje del Canto Hincao, término de Carpio de Azaba.

29 ó 30 de noviembre. Hallazgo de los cadáveres de DOS DESCONOCIDOS en el río Águeda, cerca de La Caridad, según el acta del juez (30/11/36, Sumario 92, act. def. 02/12/36).

Otoño de 1936. Los ejecutores fascistas abandonaron CADÁVERES en el término de Bocacara, entre ellos de VECINOS DE LA FUENTE DE SAN ESTEBAN, al parecer sacados a mediados de diciembre (croniquilla del 14 de dicho mes).

Fecha incierta de 1936, quizá en el otoño. Un PASTOR DESCONOCIDO, según testimonios, fue arrojado desde el puente del Águeda, término de Castillejo de Martín Viejo.

Fecha indeterminada, quizá en el otoño. DOS PERSONAS DESCONOCIDAS, cuyos cadáveres habrían sido depositados junto al cementerio de Fuenteguinaldo.

Fecha desconocida de 1936, quizá en el otoño. Hallazgo del cadáver de un DESCONOCIDO en El Picotu, término de Navasfrías.

 

Según los expedientes de 1979, hay otras víctimas mortales que han sido identificadas, pero se conocen mal las circunstancias exactas de la motivación, detención y ejecución, incluida la fecha de ésta, como sucede con un vecino de Ciudad Rodrigo:

 

Valentín PINTO TOMÁS, casado con Mercedes Gómez Martín, que en 1979 estaba domiciliada en el barrio de San Isidro, nº 5. Según el informe policial de dicho año: “de la documentación que presenta se deduce que el mismo falleció durante el

período 1936-39 por acción directa del hombre” (Exp. Viudas / Desaparecidos 1936).

Es un ejemplo entre tantos que esperan testimonios o pruebas escritas que ayuden a completar la ficha de identificación social de los represaliados y su condición de víctimas. En los casos anteriores está casi todo por hacer.

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