Croniquillas del verano y otoño sangriento de 1936. Balance provisional de las víctimas afectadas por la represión franquista entre 1936 y 1948 en las localidad

Estas croniquillas, conforme a lo previsto a mediados de julio pasado, tocan a su fin. Es de justicia agradecer a los medios de comunicación digital que las han publicado y a los lectores que las han seguido y, de una u otra manera, han respondido al objetivo buscado. Como se recordará, se ofrecían  como un complemento de información necesaria de La represión franquista en el sudoeste de Salamanca (1936-1948), libro presentado el pasado 23 de julio y en seguida agotado. Y se esperaba que constituyeran un estímulo para que los eventuales lectores se animaran a librar testimonios o comentarios que ayudaran a mejorar el conocimiento de aquellos sucesos de la historia de España, nada ejemplares, que, por ello y presumiblemente con la mejor intención, mucha gente quisiera dejar en la opacidad oficial, nada inocua (por parte de quienes la han fomentado), en la que han permanecido casi hasta ahora.

 

 

El balance, de un modo global, es bastante satisfactorio en lo que atañe al seguimiento, así como a la respuesta de los lectores, sobre todo para aquello que era prioritario en la implantación del Nuevo Estado, antirrepublicano y basado en la violencia; un estado policial y autoritario casi inamovible mientras vivió “el Caudillo” (autoproclamado Regente y promotor del futuro rey de España en 1947). En la memoria familiar y colectiva, al cabo de ochenta años y cuando ya escasea la memoria personal de los testigos directos, perdura el recuerdo del terror de aquel verano y otoño sangriento; en menor medida otras facetas de la represión perpetuada después. La secuela más palpable del calado de aquella represión es el miedo que, casi medio siglo después de la muerte de Franco, reconocen bastantes informantes para hablar en público de lo que saben unos y otros en sus propios domicilios (“mi madre no quiere que se hable de esto”), incluido el recelo ante revanchas de presuntos tardo-franquistas (“soy autónomo y dependo del trabajo que me encarguen”). Es una actitud timorata comparable al de aquellas autoridades municipales que pretenden  justificar su escasa para retirar los nombres y signos de exaltación del franquismo, ilegales, en sus municipios (“recibimos amenazas de los otros concejales”). Son formas de autocensura o sirven de livianas excusas que, en cierto modo, hacen eco al clamoroso silencio de algunos medios de comunicación que dejan entrever el plumero al no informar sobre homenajes a las víctimas o sobre los trabajos  de memoria histórica, a no ser cuando pretenden difamarlos. En general, el pertinaz silencio de ese tipo de informantes se ablanda en el ámbito privado.  

Además de las eliminaciones físicas por la vía judicial (ejecuciones por sentencia de consejos de guerra) o extrajudicial (detenciones sangrientas, sacas domiciliarias o carcelarias), los informantes actuales, sobre todo a nivel local y aunque de un modo algo confuso, conocen detalles relativos a las circunstancias de las detenciones y ejecuciones extrajudiciales, así como la identidad de los responsables y ejecutores. Otro tanto cabe decir de la represión carcelaria y de sus víctimas. Las depuraciones y las sanciones económicas, salvo contados casos, las recuerdan solo los familiares de las víctimas perseguidas. Quizá resulte superfluo añadir que, si bien las croniquillas se centraban en la represión sangrienta de 1936, ésta se prosiguió después, así como las otras modalidades represivas se practicaron entonces y después. Así que no vendría a cuento desperdiciar la información recibida o adquirida sobre los castigos incruentos.

Como fruto de la colaboración solicitada, cotejada con la documentación de archivo, se ha identificado más de medio centenar de personas afectadas en este territorio que no lo habían sido en el mes de abril de 2016. Entonces el total ascendía a 913 afectados entre naturales, vecinos y represaliados en la zona estudiada (antiguo y nuevo partido judicial de Ciudad Rodrigo). Hoy ascienden a 971. Por supuesto, los actos de represión (1.117) son más numerosos que el de represaliados, pues con frecuencia éstos fueron castigados por partida doble o triple. 

A pesar de los avances conseguidos, a día de hoy todavía se está lejos de conocer todo el alcance de la represión franquista en la comarca de Ciudad Rodrigo y la Sierra, como sucede en otros territorios de lo que fue la retaguardia “nacional”. La inmensa documentación de archivo terminará por ser más accesible y librará los secretos de los injustos castigos administrados por la vía jurídico-militar y la gubernativa. Al contrario, la información oral será cada vez más frágil, más difícil de obtener y de analizar. Sin embargo no hay que darla por perdida antes de tiempo, precisamente porque por ese conducto cabe obtener indicios de la represión menos conocida o no reconocida en la historia académica, donde los estragos de la guerra a menudo se presentan como corolarios anodinos de la misma y se dejan de lado otras formas represivas y sus secuelas. Así sucede con toda la labor vejatoria, centrada especialmente contra las mujeres (con frecuencia injuriadas e incluso violadas) y los malos tratos; el hambre, el desamparo, la enfermedad y la muerte de padres, esposas y huérfanos; los exilios, no ya obligados para los combatientes republicanos que no se arriesgaron a caer prisioneros (muchos de ellos ejecutados), sino provocados en muchos individuos y familias enteras, por sentirse aislados en su lugar de origen dentro de una sociedad implicada en el castigo y en concreto bajo la presión permanente de los represores, incluidos a veces notorios victimarios.

Por esta razón, como apuntábamos en una charla del CEM  (“Acordaos de San Bartolomé”), cuya versión escrita se publicará en el próximo anuario de Carnaval (2017), no se puede dar por cerrada esta tarea cuando todavía apenas se ha aplicado la Ley de Memoria Histórica en este Comunidad Autónoma, donde, sin ir más  lejos, antropónimos, topónimos, efigies y símbolos franquistas pululan por doquier en el entorno de Ciudad Rodrigo. No sabemos en qué forma se proseguirá esta labor de información y de denuncia de crímenes franquistas contra la humanidad (imprescriptibles y, sin embargo, impunes en España), pero no será óbice la acusación de fomentar con ello el odio y el dolor, teoría a la que, a juzgar por lo que dejó entrever en el discurso de Navidad (con su alusión a los “viejos rencores” y “abrir heridas cerradas”), se apunta el jefe de Estado. En dicho artículo aludimos a la manida metáfora de las “heridas” que unos quieren “cerrar” y, por tanto, las consideran “abiertas” (los partidarios de la recuperación de la memoria histórica) y otros no quieren “abrir”, dándolas por “cerradas” (adversarios de la recuperación de la memoria histórica). Al parecer, el Rey de todos los españoles es de los que piensan como estos últimos, pero solo él sabrá qué ha hecho la Monarquía desde que, por herencia ejerce esa función, para cerrar esas “heridas” que la mencionada Ley de 2007, en la exposición de motivos, consideraba “todavía abiertas en los españoles”. El Rey opina, es un derecho que tiene (como todo el mundo), pero no se le reconocen poderes taumatúrgicos (como a sus antepasados franceses), ni el don de la infalibilidad (como el Papa para los católicos), ni el privilegio de no respetar las leyes (que están por encima de los reyes, salvo en las monarquías absolutas), incluida la que atañe a la memoria histórica. “Porque -en palabras del mismo Monarca-, el progreso, la modernización, el bienestar, requieren siempre de una convivencia democrática basada en el respeto a la Ley” (“Discurso íntegro de Felipe VI”, El País, 25/12/2016).

En suma, compartimos la opinión de que se respete y se aplique la Ley que proclama el derecho al conocimiento de las víctimas del franquismo y su reconocimiento como tales, así como el deber, por parte de las autoridades competentes, de suprimir cualquier símbolo o expresión pública de exaltación de la represión y los represores. Porque entendemos que la negación (el olvido) de las víctimas y la impunidad de los victimarios son las verdaderas lacras permanentes que arrastra la democracia española. Nuestras publicaciones recientes, el libro sobre la represión y las croniquillas tenían como objetivo básico contribuir a paliar las deficiencias comprobadas en este territorio salmantino. Y como muestra se ofrece el siguiente listado que establece el inventario provisional de las 67 localidades que sufrieron alguna forma de represión franquista entre 1936 y 1948, con el susodicho total de personas afectadas (971) por actos represivos (1.117), desglosados por modalidades represivas, todo lo cual se expresa con la brevedad posible, lo que sin duda requiere alguna aclaración previa para su comprensión.

 

LISTADO DEL NÚMERO DE AFECTADOS Y DE ACTOS REPRESIVOS POR LOCALIDADES

   

Conforme a lo expuesto, este listado incluye las localidades que fueron afectadas por alguna modalidad de represión conocida (todos los municipios del antiguo y nuevo partido judicial de Ciudad Rodrigo, menos San Miguel de Robledo) y cuyas víctimas fueron naturales, vecinos o forasteros de paso por aquellas en el momento de los hechos. Estos forasteros pueden ser naturales o vecinos de otros pueblos del Partido, de otros territorios de la provincia de Salamanca o de otras provincias. Son circunstancias a tener en cuenta cuando se establezca el cómputo general por Provincias, Comunidades Autónomas o en todo el Estado. En todo caso, se ha tenido la precaución de no contarlos aquí más que una vez a los afectados, para lo cual se da prioridad a la vecindad en la localización de las víctimas, aunque eventualmente se ofrece alguna breve alusión a la naturaleza o carácter foráneo de las mismas.

El modelo de descripción por localidades se dispone en forma lineal, con el topónimo, el total de actos represivos y de afectados, la especificación de las modalidades habituales de represión conocida, mediante abreviaturas (mayúsculas) y las cantidades siempre con número arábigos: Topónimo. Total: VM; VC; VD; VS. Esto debe entenderse así:

Topónimo = localidad del entorno de Ciudad Rodrigo (incluida ésta) donde hubo afectados por la represión franquista entre 1936 y 1948.

Act. repr. = total de actos represivos aplicados a naturales, vecino o forasteros en la  localidad (se obtiene por la adición de las cantidades no incluidas en los paréntesis)

Afect. = total de personas afectadas naturales, vecinos o forasteros por actos represivos (se restan del total de actos represivos los que en los paréntesis se califica como redundantes, abreviatura “red.”)

VC = víctimas carcelarias

VD = víctimas de depuración

VM = víctimas mortales elegidas o indirectas (abreviatura “ind.”)

VS = víctimas  de sanción económica (multas, embargos, requisas)

(desc.) = descontados los afectados contabilizados en otra localidad

(ind.) = víctima mortales indirectas (no elegidas, pero alcanzadas por los efectos previsibles de la represión)

(red.) = acto represivo redundante (cuando la víctima ha sufrido más de una modalidad represiva)

 (vec.) = vecino o vecinos de otra localidad

 

Abusejo. Act. repr., 5; Afect., 5: VM, 0; VC, 3; VD, 1; VS, 1.

Agallas. Act. repr., 5; Afect., 5: VM, 2; VC, 2; VD, 1; VS, 0.

Alameda de Gardón (La). Act. repr., 10; Afect.,  6: VM, 0; VC, 5; VD, 3 (3 red); VS, 2 (1 red).

Alamedilla. Act. repr., 7; Afect., 5; VM, 0; VC, 2; VD, 3 (2 red.); VS, 2.

Alba de Yeltes. Act. repr., 1; Afect., 1: VM, 0; VC, 1; VD, 0; VS, 0.

Alberca (La). Act. repr., ¿40?; Afect.,¿40? : VM, 20 (3 forasteros, 1 ind.); VC, 13; VD, 2; VS, 1 + varios.

Alberguería de Argañán (La). Act. repr., 24; Afect.,  22: VM,  5 a 9; VC, 8; VD, 1 (red.); VS, 10 (2 red.).

Aldea del Obispo. Act. repr., 18; Afect.,  17: VM, 6 (3 ind.); VC, 11; VD, 1 (red.); VS, 0.

Aldehuela de Yeltes. Act. repr., 2; Afect.,  1: VM, 0; VC, 1; VD, 1 (red.); VS, 0.

Atalaya (La). Act. repr., 3; Afect.,  3: VM, 0; VC, 1; VD, 0; VS, 2.

Boada. Act. repr., 10; Afect., 10: VM, 2 (ind.); VC, 5; VD, 1; VS, 2.

Boadilla. Act. repr., 1; Afect.,  1: VM, 1 (ind., desc. 4 vec. Robleda); VC, 0; VD, 0; VS, 0.

Bocacara. Act. repr., 3; Afect.,  2: VM, 0 (desc. 1 vec. Ciudad Rodrigo, 1 vec. Castillejo de Dos Casas, 3 vec. Fuente de San Esteban); VC, 2; VD, 0; VS, 1 (red.).

Bodón (El). Act. repr., 46; Afect., 42: VM, 24 (3 ind., 2 forasteros, desc. 1 vec. Martiago, 1 vec. Moraleja, 1 vec. Robleda); VC, 14; VD, 4 (2 red.); VS, 4 (2 red.).

Bouza (La). Act. repr., 3; Afect.,  2: VM, 0; VC, 2; VD, 1 (red.); VS, 0.

Cabaco (El). Act. repr., 1; Afect., 1: VM, 0 (desc. 3 vec. Alberca); VC, 1; VD, 0; VS, 0.

Cabrillas. Act. repr., 14; Afect.,  14: VM, 1; VC, 7; VD, 2; VS, 4.

Campillo de Azaba. Act. repr., 15; Afect., 9: VM, 0; VC, 5; VD, 3 (2 red.); VS, 7 (4 red.).

Carpio de Azaba. Act. repr., 16; Afect., 11: VM, 1 (forastero, desc. otros); VC, 7; VD, 5 (2 red.); VS, 3 (3 red.).

Casas del Conde (Las). Act. repr., 17; Afect.,  14: VM, 1; VC, 12; VD, 1 (red,); VS, 3 (2 red.).

Casillas de Flores. Act. repr., 39; Afect.,  33: VM, 12 (3 ind.); VC, 14; VD, 4 (1 red.); VS, 9 (5 red.).

Castillejo de Dos Casas. Act. repr., 4; Afect.,  3: VM, 1; VC, 2 ; VD, 0; VS, 1 (red.).

Castillejo de Martín Viejo. Act. repr., 5; Afect.,  5 (desc. 5 vec. Ciudad Rodrigo): VM, 4 (3 forasteros); VC, 1; VD, 0; VS, 0.

Cilleros de la Bastida. Act. repr., 2; Afect.,  2: VM, 0; VC, 2; VD, 0; VS, 0.

Ciudad Rodrigo. Act. repr., 203; Afect.,  189: VM, 73 (2 desconocidos, 3 ind., desc. 1 vec. Tenebrón, 1 vec. Agallas); VC, 95; VD, 25 (8 red.); VS, 10 (6 red.).

Dios le Guarde. Act. repr., 2; Afect., 2: VM, 0; VC, 0; VD, 0; VS, 2.

Encina (La). Act. repr., 3; Afect., 3: VM, 1 (ind., desc. 1 vec. Herguijuela); VC, 0; VD, 1; VS, 1.

Espeja. Act. repr., 40; Afect.,  31: VM, 1 ( ind.); VC, 25; VD, 7 (2 red.); VS, 7 (7 red.).

Fuente de San Esteban (La). Act. repr., 23; Afect., 19: VM, 6 (1 ind., desc. 1 vec. Bodón); VC, 3; VD, 3 (2 red.); VS, 11 (2 red.).

Fuenteguinaldo. Act. repr., 30; Afect., 29: VM, 17 (2 ind., 3 forasteros, desc. 1 vec. Ciudad Rodrigo); VC, 6; VD, 2 (1 red.); VS, 5.

Fuentes de Oñoro. Act. repr., 61; Afect., 37: VM, 1 (vec. Tejares); VC, 27; VD, 20 (17 red.; VS, 13 (7 red.).

Gallegos de Argañán. Act. repr., 11; Afect., 9: VM, 1 (desc. 1 vec. Ciudad Rodrigo); VC, 4; VD, 1 (red.); VS, 5 (1 red.).

Herguijuela de Ciudad Rodrigo (La). Act. repr., 1; Afect., 1: VM, 1; VC, 0; VD, 0; VS, 0.

Ituero de Azaba. Act. repr., 8; Afect.,  8: VM, 2 (ind.); VC, 4; VD, 0; VS, 2.

Maíllo (El). Act. repr., 1; Afect.,  1: VM, 0 (desc. 3 vec. Mogarraz); VC, 0; VD, 1; VS, 0.

Martiago. Act. repr., 12; Afect., 10: VM, 2 (1 ind.); VC, 7; VD, 1; VS, 2 (2 red.).

Martín de Yeltes. Act. repr., 4; Afect., 4: VM, 0 (desc. 2 vec. Bodón); VC, 1; VD, 1; VS, 2.

Mogarraz. Act. repr., 23; Afect.,  20: VM, 3; VC, 16; VD, 2 (2 red.); VS, 2 (1 red.).

Monforte de la Sierra. Act. repr., 1; Afect., 1: VM, 0; VC, 0; VD, 1; VS, 0.

Monsagro. Act. repr., 1; Afect.,  1: VM, 0; VC, 1; VD, 0; VS, 0.

Morasverdes. Act. repr., 4; Afect., 4: VM, 1 (ind.); VC, 3; VD, 0; VS, 0.

Muñoz. Act. repr., 9; Afect.,  8: VM, 0 (desc. 1 vec. Retortillo, 3 vec. Robleda); VC, 8; VD, 0; VS, 1 (red.).

Nava de Francia. Act. repr., 2; Afect., 2: VM, 0 (desc. 9 vec. Alberca); VC, 2; VD, 0; VS, 0.

Navasfrías. Act. repr., 23; Afect.,  20: VM, 10 (1 forastero, 7 ind,); VC, 7; VD, 4 (1 red.); VS, 2 (2 red.).

Pastores. Act. repr., 0; Afect., 0 (desc. 1 muerto vec. Ciudad Rodrigo y un preso vec. Fuentes Oñoro)

Payo (El). Act. repr., 9; Afect., 8: VM, 3 (1 forastero, 1 ind., desc. numerosos desconocidos forasteros); VC, 5; VD, 1 (red.); VS, 0.

Peñaparda. Act. repr., 63; Afect., 49: VM, 17 (5 forasteros, 2 ind.); VC, 32; VD, 3 (3 red.); VS, 11 (red.).

Puebla de Azaba. Act. repr., 16; Afect., 14: VM, 2; VC, 2; VD, 2 (2 red.); VS, 10.

Puebla de Yeltes. Act. repr., 5; Afect.,  5: VM, 1 (vec. Vecinos); VC, 3; VD, 1; VS, 0.

Puerto Seguro. Act. repr., 12; Afect., 12: VM, 5 (3 vec. Salamanca, 2 ind.); VC, 6; VD, 0; VS, 1.

Retortillo. Act. repr., 55; Afect., 55: VM, 5; VC, 46; VD, 1; VS, 3.

Robleda. Act. repr., 84; Afect., 74: VM, 39 (6 forasteros, 12 ind.); VC, 6; VD, 5 (4 red.); VS, 34 (6 red.).

Saelices el Chico. Act. repr., 21; Afect., 17: VM, 5; VC, 12; VD, 0; VS, 4 (red.).

Santa Olalla de Yeltes. Act. repr., 0; Afect., 0 (desc. 1 preso, vecino de Cabrillas).

Sahugo (El). Act. repr., 2; Afect., 2: VM, 0 (desc. 1 vec. Ciudad Rodrigo); VC, 0; VD, 0; VS, 2.

San Martín del Castañar. Act. repr., 5; Afect., 4: VM, 0; VC, 4; VD, 0; VS, 1 (red.).

Sancti-Spíritus. Act. repr., 13; Afect.,  11: VM, 0 (desc. 1 vec. Robleda); VC, 8; VD, 0; VS, 5 (2 red.).

Sepulcro-Hilario. Act. repr., 3; Afect., 3: VM, 0 (desc. 1 muerto vec. Fuente de San Esteban); VC, 1; VD, 2; VS, 0.

Serradilla del Arroyo. Act. repr., 7; Afect., 6: VM, 1 (ind., vec. Villares de la Reina); VC, 4; VD, 0; VS, 2 (1 red.).

Serradilla del Llano. Act. repr., 5; Afect., 5: VM, 1; VC, 2; VD, 0; VS, 2.

Sexmiro. Act. repr., 1; Afect., 1: VM, 0; VC, 0; VD, 0; VS, 1.

Tenebrón. Act. repr., 3; Afect., 3: VM, 1; VC, 0; VD, 0; VS, 2.

Villar de Argañán. Act. repr., 1; Afect., 1: VM, 0; VC, 1; VD, 0; VS, 0.

Villar de Ciervo. Act. repr., 39; Afect., 30: VM, 4 (1 forastero); VC, 25; VD, 1 (red.); VS, 9 (8 red.).

Villar de la Yegua. Act. repr., 2; Afect., 2: VM, 0 (desc. 1 vec. de Ciudad Rodrigo); VC, 2; VD, 0; VS, 0.

Villasrubias. Act. repr., 16; Afect., 14: VM, 1 (ind.); VC, 8; VD, 0; VS, 7 (2 red.)

Zamarra. Act. repr., 2; Afect., 2: VM, 0 (desc. 1 vec. Robleda, 1 vec. Ciudad Rodrigo); VC, 1; VD, 0; VS, 1.

 

Así pues, de acuerdo con la información manejada, de momento el total de afectados se distribuye así:

-localidades: 67

-acciones de represión: 1.117

-personas represaliadas: 971

-muertos: 284 (49 indirectas)

-presos: 498

-depurados: 119 (62 red.)

 

-sancionados: 214 (85 red.)

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